O’ahu por primera vez. Itinerario completo de 6 días
Playas de postal, hikes épicos y una buena vibra que te hace querer volver
La ruta hasta Hawái no fue precisamente corta… ni glamorosa.
Fueron 17 horas en aviones incómodos (salimos desde Miami), durmiendo poco, mala comida y horas de espera, pero una vez en el paraíso, lo no tan bueno se me olvidó y hasta puedo decir que lo volvería a hacer.
Hawaí está llena de magia y definitivamente repetiría sus playas, sus montañas, sus arcoíris, su gente y su buena vibra.
Aloha!
Este es nuestro itinerario de 7 días en O‘ahu, la isla más poblada y principal de Hawái.
Día 0: llegada al paraíso
Aterrizamos en O‘ahu a las 8:30 p.m.
Ryan y Karen, los amigos que nos invitaron a Hawái, nos recibieron en el aeropuerto con los tradicionales collares de lei y nos llevaron directo a comer sushi. Ya desde ese momento todo se sentía bien.
Durante nuestra estadía nos quedaríamos en la casa de playa que ellos tienen en el North Shore, pero como está a una hora del aeropuerto (y llegamos muertos del cansancio), decidimos pasar nuestras primeras dos noches en Honolulu.
Después de semejante viaje…
Dormimos como nunca.
Día 1: Waikiki, comida hawaiana y primeras postales
Nos despertamos renovados y listos para conocer la ciudad.
Primera misión del día: desayunar.
Encontramos un restaurancito local hermoso, acogedor y con vibra tropical perfecta. Yo pedí huevos con ensalada y ube (batata morada), mientras mi esposo ordenó el Heavenly Morning Plate (huevos, pan integral, hash browns, kale, tomate y tocineta).
Y con el estómago lleno, nos fuimos a conocer Honolulu.
Recorriendo Waikiki Beach con Ryan y Karen.
Y de fondo, el hermoso Diamond Head.
Kalākaua Avenue: la avenida más famosa de Waikiki, llena de tiendas de diseñador, grandes restaurantes y hoteles icónicos. Me recordó muchísimo a Rodeo Drive en Los Ángeles.
Waikiki Beach: seguimos caminando hasta la playa donde nos encontramos con la estatua de Duke Kahanamoku, leyenda del surf y figura histórica de Hawái. Y detrás, Waikiki Beach con Diamond Head de fondo: un paisaje de postal.
Moana Surfrider: nuestros amigos nos recomendaron entrar al bar del Moana Surfrider, y obvio, hicimos caso. El Mai Tai que me tomé ahí con vista a la playa, fue uno de esos momentos simples que terminaron siendo de mis favoritos.
Entre callecitas: queríamos movernos más al oeste para apreciar mejor Diamond Head y entre una callecita y otra paramos a probar musubis, un snack típico hawaiano hecho con spam (carne enlatada) y arroz enrollado en nori, el cual se originó durante la Segunda Guerra Mundial.
Supe de ellos viendo un documental antes del viaje y honestamente… no me llamaban nada la atención. Pero estaba en Hawái. Había que probarlos. Y tengo que decirlo: Estaban buenísimos. Tanto así que repetimos varias veces durante el viaje porque se consiguen en todas partes y resuelven un montón.
Shave Ice + Udon: también probamos shave ice (raspados / granizados hawaianos), perfectos para el calor. Y para cerrar el día, cenamos udon, unos fideos japoneses gorditos y chiclosos servidos en un caldo de res, cebollín y huevo sancochado. ¡Estaba increíble!
Musubis de todos los sabores.
The Wish List Travel Tip
Aunque no tuvimos el mejor clima ese día (llovió y hacía mucha brisa), eso no nos detuvo. La chaqueta de lluvia nos salvó, así que si decides ir a Hawái en invierno, no te puede faltar una en la maleta. Me lo agradecerás.
Día 2: Pearl Harbor + paisajes épicos
Este día estaba reservado exclusivamente para Pearl Harbor. Un lugar cargado de historia y emoción.
USS Arizona Memorial: es la atracción principal del lugar. Es un monumento conmemorativo construido sobre un barco hundido con el mismo nombre, donde murieron 1.102 personas durante el ataque a Pearl Harbor en 1941. El acceso solo se hace en bote y la experiencia también incluye un corto documental antes de salir de la bahía. Además, entramos al museo del Visitor Center.
Yo pensé que pasaríamos casi todo el día allí, pero como decidimos no entrar a otras atracciones adicionales, a las 2:30 p.m. ya habíamos terminado. Así que aprovechamos para adelantar parte del plan del día siguiente.
H3 Highway: es una carretera bordeada por montañas cubiertas de vegetación, neblina en lo alto, valles verdes y vistas panorámicas al océano. Esta cataloga como una de las autopistas más espectaculares, costosas y polémicas de Estados Unidos.
El viento en este lugar casi nos hace salir volando.
Nu‘Uanu Pali Lookout: un mirador en un risco que recibe el viento de frente. Desde acá se ve toda la ciudad a los pies de la montaña y el mar de fondo. Los vientos en este lugar son súper fuertes, parecía como si un huracán estuviera cerca y en cualquier momento íbamos a salir volando. Fue divertido.
Byodo-In Temple: un templo japonés a los pies de la montaña que fue construido en conmemoración de los 100 años de la primera migración japonesa a Hawái. Visitarlo cuesta $10 y los tickets se pueden comprar en la entrada.
The Wish List Travel Tips
Los tickets del USS Arizona cuestan $1 y se reservan en recreation.gov con 60 días de anticipación.
No aceptan bolsos ni carteras y los lockers cuestan desde $7, así que mejor deja todo en el carro.
En Pearl Harbor, también se puede visitar el USS Missouri, el Museo de Aviación y el submarino USS Bowfin. Los tickets para cada uno de estos se venden por separado y oscilan entre $25.99 y $39.99 cada uno, pero en recreation.gov se consigue un paquete que los agrupa a todos (excepto el USS Arizona) por $100. Se puede usar durante dos días consecutivos.
Si repitiera este día, haría la H3 en la mañana y dedicaría la tarde completa al lado Este de la isla. Nos quedamos con ganas de conocer Lanikai Pillboxes y Lanikai Beach.
Día 3: snorkel + Diamond Head + Waikiki de noche
Amanecimos con un día perfecto: soleado y con un cielo completamente despejado. Así que aprovechamos la mañana para hacer snorkel frente a la casa. El agua estaba transparente y perfecta para meterse a nadar. Vimos peces de diferentes tipos y colores y erizos de mar. Si no llevas equipo desde casa, puedes comprarlo en Safeway, Walmart o tiendas locales. Vale la pena tenerlo.
Diamond Head: teníamos tickets para las 2 pm y sí, es un must. La caminata desde el cráter hasta la cima del volcán tiene 1,8 kilómetros ida y vuelta, y desde arriba las mejores vistas panorámicas de Waikiki y Honolulu. Además, es fácil de hacer. Para visitar Diamond Head, hay que comprar las entradas hasta 30 días antes a través de la página web oficial. Cuestan $5 por persona y $10 el estacionamiento.
Waikiki de noche: al bajar, caminamos por Waikiki para experimentar la ciudad de noche y comimos poke en la playa. Para el postre pasamos por Leonard’s Bakery a comprar malasadas.
Día 4: cultura + altura + atardecer mágico
Comenzamos el día con el Bishop Museum, un museo de historia natural y cultura hawaiana. El lugar alberga la colección más grande de artefactos polinesios del mundo (25 millones de objetos), así como ciencia sobre volcanes, técnicas polinesias de navegación e historia del Pacífico. La entrada cuesta $34 y $15 el parking. Nosotros conseguimos estacionarnos en la calle, así que nos ahorramos esa plata.
Al salir de ahí:
Koko Head: un volcán donde fue construido un tren de carga durante la Segunda Guerra Mundial. Las vías del tren son usadas hoy en día como escalones (1.048 peldaños) para subir a la cima. En sus inicios, el tren transportaba personal militar, equipos y suministros desde el campamento base hasta los bunkers en la cima, que aún existen y desde donde se pueden ver vistas panorámicas de Hanauma Bay.
Subir a la cima de Koko Head es demandante. Aunque solo son 2,5 kilómetros ida y vuelta, la elevación es de 365 metros. Además, los escalones son irregulares y no hay sombra. La buena noticia es que puedes hacerlo a tu ritmo y una vez arriba, la vista es increíble. No hace falta comprar entradas o hacer una reservación. Si está lloviendo, vuelve otro día. Es peligroso subir con los escalones mojados.
Makapuʻu Lighthouse Trail: el plan era bajar hasta Makapuʻu Tide Pools, unas piscinas de agua cristalina que se forman sobre rocas de lava, pero la marea estaba alta y no logramos verlas. El mejor momento para visitarlas es en el verano cuando el oleaje es bajo y la temperatura del agua es más agradable.
Cambiamos de plan e hicimos el sendero del faro para ver el atardecer desde ahí. Este lugar también es famoso por ofrecer avistaje de ballenas jorobadas durante el invierno, con un pico entre enero y marzo.
Subir el Koko Head vale 100% la pena.
Día 5: Explorando el North Shore
Nuestro quinto día fue más relajado. Decidimos quedarnos en el norte y explorar la zona.
Laniakea Beach: teníamos esta playa conocida como ‘Playa Tortuga’ a 20 minutos caminando de la casa, así que aprovechamos para visitarla, y qué suerte tuvimos, nos conseguimos una tortuga marina enorme tomando el sol en la arena.
Esta playa cuenta con voluntarios todos los días, quienes se encargan de proteger a las tortugas y mantener una distancia segura entre ellas y los visitantes.
Es ilegal tocarlas o alimentarlas, y se debe mantener una distancia de al menos tres metros.
Ir en la mañana ofrece más posibilidades de ver una. Además, hay menos gente.
Haleiwa: un pueblito encantador lleno de tienditas de surf, pequeñas boutiques una más linda que la otra, food trucks, cafeterías y restaurantes de comida local y un ambiente lento delicioso.
Todo sucede en la calle principal, así que dejamos el carro en Starbucks (cuidado, hay advertencia de remolque) y caminamos por horas. Entramos en todos los localcitos que nos llamaban la atención. Compramos souvenirs y comimos acai bowl, pan de queso y poke.
Una vez llegamos al inicio del pueblo, nos devolvimos a buscar el carro. Pasamos a comprar malasadas por Palaakai Bakery (nos parecieron mejores que las de Leonards) y nos fuimos a ver el atardecer en Haleiwa Beach Park. De cena, comimos kalua pork.
Este pueblito es súper encantador.
Día 6: Hanauma Bay y despedida
Nuestro vuelo salía a las 11 pm, así que exprimimos el último día al máximo. Nos fuimos temprano a Hanauma Bay, una reserva natural dentro de un antiguo cráter volcánico. Es uno de los mejores lugares de Hawái para hacer snorkel porque alberga más de 400 especies de peces, más tortugas marinas y corales.
Una de las cosas que más me gustó del lugar es que antes de entrar todos los visitantes deben ver un video educacional y escuchar una charla sobre conservación y mantenimiento del lugar, como no tocar o pararse en los corales y solo usar protector solar a prueba de arrecifes.
Al terminar, fuimos a comer comida típica hawaiana a Heavenly Island. Esta vez ordené los huevos benedictinos con kalua pork y salsa de lilikai (maracuya), y mi esposo pidió el moco loco: arroz, carne de hamburguesa, huevo frito encima y una salsa hecha con caldo de res y soya.
The Wish List Travel Tips
Es recomendable llegar temprano a Hanauma Bay (nuestra reserva era a las 8am) porque hay mejor visibilidad y menos gente. Abren de miércoles a domingo entre 6:45 am y 4 pm.
Es necesario tener boletos ($25 por persona y $3 por estacionamiento), los cuales se liberan a las 7 am (hora local) dos días antes de la fecha de tu visita. Se agotan rapidísimo.
Puedes comprarlos en la página web oficial
Si no tienes equipo de snorkel, puedes rentarlo ahí.
Si buscas dónde comer:
Heavenly Island
Moana Surfrider
Marugame Udon
1938 Indochine
Tropical Tribe
Poke for the People
Konos
Maya’s Tapas & Wine
Si buscas dónde dormir:
Surfjack Hotel
Coconut Waikiki Hotel