O‘ahu en 6 días: playas de postal, hikes épicos y una buena vibra que te hace querer volver

La ruta hasta Hawái no fue precisamente corta… ni glamorosa.

Fueron 17 horas desde Miami entre aviones incómodos, poco sueño, mala comida y horas de espera. Pero una vez en el paraíso, todo lo no tan bueno se me olvidó y hasta puedo decir que lo volvería a hacer.

Hawái está lleno de magia. Volvería por sus playas, sus montañas, sus arcoíris, su gente y esa buena vibra que se siente por todas partes.

Aloha!

Este es nuestro itinerario de 6 días en O‘ahu, la isla más poblada y principal de Hawái.

Datos prácticos de nuestro viaje

  • Duración: 6 días

  • Cómo nos movimos: en carro

  • Dónde nos quedamos: 2 noches en Honolulu + resto del viaje en North Shore

  • Base que elegiría si volviera: Honolulu y menos días en el North Shore

  • Cuándo elegiría North Shore: si buscas playa, surf, snorkel y un ambiente más tranquilo y local

  • Reservaría con anticipación: USS Arizona Memorial, Diamond Head y Hanauma Bay

  • Clima que encontramos: temperaturas agradables, varios días de lluvia y bastante viento

  • Ventaja de viajar en invierno: temporada de ballenas jorobadas

  • Imprescindible en la maleta: chaqueta de lluvia

Día 0: llegada al paraíso

Aterrizamos en O‘ahu a las 8:30 p.m.

Ryan y Karen, los amigos que nos invitaron a Hawái, nos recibieron en el aeropuerto con los tradicionales collares de lei y nos llevaron directo a comer sushi.

Ya desde ese momento todo se sentía bien.

Durante nuestra estadía nos quedamos en la casa de playa de Ryan en el North Shore, pero como está a una hora en carro desde el aeropuerto, decidimos pasar las primeras dos noches en Honolulu para descansar y conocer la ciudad con calma al día siguiente.

Si repitiera el viaje, probablemente haría lo contrario: tendría Honolulu como base y desde ahí haría day trips al resto de la isla. Obviamente, esto depende muchísimo del tipo de viaje que quieras hacer. Si tu plan es pasar más tiempo en la naturaleza, surfear, hacer snorkel y alejarte de los turistas, el North Shore es una gran opción.

Día 1: Waikiki, comida hawaiana y primeras postales

Nos despertamos renovados y listos para conocer la ciudad.

Primera misión del día: desayunar.

Encontramos un restaurancito local hermoso, acogedor y con esa vibra tropical que uno espera encontrar en Hawái. Yo pedí huevos con ensalada y ube (batata morada), mientras mi esposo ordenó el Heavenly Morning Plate con huevos, pan integral, hash browns, kale, tomate y tocineta.

Ahora sí. Con el estómago lleno, nos fuimos a conocer Honolulu.

Recorriendo Waikiki Beach con Ryan y Karen.

Y de fondo, el hermoso Diamond Head.

Empezamos caminando por Kalākaua Avenue, la avenida principal de Waikiki, rodeada de tiendas de diseñador, restaurantes y grandes hoteles. Me recordó muchísimo a Rodeo Drive en Los Ángeles.

Seguimos hasta Waikiki Beach y ahí apareció una de esas primeras imágenes que te confirman que efectivamente llegaste a Hawái: la estatua de Duke Kahanamoku frente a la playa y Diamond Head dibujándose al fondo.

Nuestros amigos nos habían recomendado entrar al bar del Moana Surfrider y, obvio, hicimos caso.

El Mai Tai que me tomé ahí, sentada frente a la playa, terminó siendo uno de esos momentos simples que recuerdo especialmente del viaje.

Después seguimos caminando para buscar una mejor perspectiva de Diamond Head y, entre una callecita y otra, paramos a probar musubis, un snack típico hawaiano hecho con Spam (carne enlatada) y arroz enrollado en nori.

Yo sabía lo que era porque había visto un documental antes del viaje y, honestamente… no me llamaba nada la atención. Pero estaba en Hawái. Había que probarlo.

Y tengo que decirlo: estaba buenísimo.

Tanto así que repetimos varias veces durante el viaje. Se consiguen prácticamente en todas partes y resuelven un montón cuando quieres comer algo rápido.

Ese día también probamos shave ice (raspados) y terminamos cenando udon, unos fideos japoneses gorditos y chiclosos servidos en un caldo de res, cebollín y huevo sancochado. ¡Estaba increíble!

Musubis de todos los sabores.

No tuvimos el mejor clima. Llovió, hizo bastante brisa y el cielo estuvo gris buena parte del día, pero nada de eso nos impidió disfrutar Waikiki.

The Wish List Travel Tip

  • Nosotros viajamos en febrero y la chaqueta de lluvia nos salvó más de una vez. Si vas a O‘ahu durante el invierno, yo llevaría una sí o sí.

  • La ventaja de viajar en esta época es que coincide con la temporada de ballenas jorobadas. La desventaja, al menos durante nuestra visita, fue la lluvia.

Día 2: Pearl Harbor + paisajes épicos

Este día lo habíamos reservado exclusivamente para Pearl Harbor.

Aquí, la atracción principal es el USS Arizona Memorial, un monumento conmemorativo construido sobre un barco hundido con el mismo nombre, donde murieron 1.102 personas durante el ataque a Pearl Harbor en 1941.

Antes de tomar el bote para ir al memorial, vimos un pequeño documental que explica lo que ocurrió durante el ataque a la base naval. Escuchas las cifras, ves imágenes y entiendes el contexto.

Pero una cosa es verlo en una pantalla y otra estar parada exactamente en el lugar donde ocurrió. Estar ahí es difícil de describir.

No podía evitar imaginar a toda esa gente corriendo de un lado a otro, sin entender qué estaba pasando, entre gritos, explosiones y caos.

Y después ves la placa con los nombres.

Ahí fue cuando la cifra cambió para mí.

En días soleados se puede ver el buque hundido desde la plataforma

Porque puedes escuchar que murieron cientos de personas, pero cuando tienes delante una pared llena de nombres y apellidos, ese número de repente representa a personas reales.

Me pareció triste y, al mismo tiempo, muy significativo que hayan construido un monumento sobre el barco que terminó convirtiéndose en el lugar de descanso de tantos de sus tripulantes.

Creo que incluso si no eres amante de la historia, Pearl Harbor es uno de esos lugares que vale la pena visitar.

Después entramos al museo del Visitor Center. Yo había calculado que pasaríamos prácticamente todo el día allí, pero decidimos no visitar las otras atracciones de Pearl Harbor y a las 2:30 p.m. ya habíamos terminado.

El viento en este lugar casi nos hace salir volando.

Así que adelantamos parte del itinerario del día siguiente y nos fuimos por la autopista H3, atravesando montañas cubiertas de vegetación, valles verdes y zonas donde la neblina parecía quedarse atrapada entre las montañas.

La siguiente parada fue Nuʻuanu Pali Lookout.

Y aquí el protagonista fue el viento.

Desde el mirador puedes ver las montañas cayendo hacia el lado este de O‘ahu y el océano al fondo, pero recuerdo casi tanto la vista como la sensación de que en cualquier momento íbamos a salir volando.

Parecía que había un huracán cerca.

Fue divertido.

Terminamos en Byodo-In Temple, una réplica a menor escala del templo Byōdō-in de Uji, Japón, construida para conmemorar los 100 años de la llegada de los primeros inmigrantes japoneses a Hawái.

Está justo a los pies de las montañas y el entorno es precioso. Después de un día tan cargado de historia, terminar ahí se sintió completamente diferente.

The Wish List Travel Tips

  • El USS Arizona Memorial es gratuito, pero necesitas reservar. La ventana principal abre 56 días antes y recreation.gov cobra $1 por reserva.

  • No permiten entrar con bolsos ni carteras y los lockers cuestan desde $7. Nosotros dejamos nuestras cosas en el carro y no tuvimos ningún problema, aunque las autoridades recomiendan no dejar objetos de valor dentro de los vehículos.

  • Si quieres dedicar más tiempo a Pearl Harbor, también puedes visitar el Battleship Missouri, el Pearl Harbor Aviation Museum y el Pacific Fleet Submarine Museum, donde está el USS Bowfin. Las entradas se venden por separado y oscilan entre $25.99 y $39.99 cada una, pero en recreation.gov se consigue un paquete que las agrupa (excepto el USS Arizona) por $100. Se puede usar durante dos días consecutivos.

  • Si repitiera este día, haría la H3 en la mañana y dedicaría toda la tarde al lado este de la isla. Nos quedamos con ganas de conocer Lanikai Pillboxes y Lanikai Beach.

  • Visitar el Byodo-In Temple cuesta $10 y los tickets se pueden comprar en la entrada.

Día 3: snorkel + Diamond Head + Waikiki de noche

Amanecimos con un día perfecto: soleado y con un cielo completamente despejado. Así que aprovechamos la mañana para hacer snorkel frente a la casa. El agua estaba transparente y perfecta para meterse a nadar. Vimos peces de diferentes tipos y colores y erizos de mar. Si no llevas equipo desde casa, puedes comprarlo en Safeway, Walmart o tiendas locales. Vale la pena tenerlo.

En la tarde cambiamos mar por montaña.

Teníamos reserva para Diamond Head a las 2 p.m. y sí: para mí es un must.

El hike es bastante manejable y eso lo hace accesible para muchísima gente. Y después está la vista.

Yo siempre ando buscando lugares altos porque me encanta ver las ciudades desde arriba y tomar fotos, así que Diamond Head era exactamente mi tipo de lugar.

Desde la cima tienes playa, montaña, Waikiki y Honolulu en una misma panorámica.

Para visitar Diamond Head, hay que comprar las entradas hasta 30 días antes a través de la página web oficial. Cuestan $5 por persona y $10 el estacionamiento.

Cuando bajamos, regresamos a Waikiki para conocerla de noche. Comimos poke en la playa y terminamos la noche en Leonard’s Bakery comprando malasadas.

Día 4: cultura + altura + atardecer mágico

Comenzamos el día en el Bishop Museum, dedicado a la historia, la cultura y la ciencia de Hawái y el Pacífico. Y aquí tengo una opinión un poco menos entusiasta. Si eres muy amante de la historia y quieres profundizar en la cultura hawaiana, probablemente lo disfrutes mucho más que yo. A mí no me encantó y el precio me pareció alto para lo que ofrece. De hecho, si volviera a organizar el viaje, preferiría ver un buen documental sobre la historia y cultura de Hawái antes de viajar y utilizar esas horas en otra experiencia de la isla.

Pero lo siguiente sí me voló la cabeza.

Koko Head es un volcán donde fue construido un tren de carga durante la Segunda Guerra Mundial. Las vías del tren son usadas hoy en día como escalones (1.048 peldaños) para subir a la cima. En sus inicios, el tren transportaba personal militar, equipos y suministros desde el campamento base hasta los bunkers en la cima, que aún existen y desde donde se pueden ver vistas panorámicas de Hanauma Bay. Subir a la cima de Koko Head es demandante. Aunque solo son 2,5 kilómetros ida y vuelta, la elevación es de 365 metros. Además, los escalones son irregulares y no hay sombra.

Me quedé sin aliento varias veces, pero me lo disfruté un montón. Definitivamente lo repetiría.

No creo que sea para todo el mundo, pero tampoco creo que tengas que ser un atleta para hacerlo. Si vas despacio, haces pausas y subes a tu ritmo, se logra. No hace falta comprar entradas o hacer una reservación. Si está lloviendo, vuelve otro día. Es peligroso subir con los escalones mojados.

Cuando bajamos, seguimos hacia Makapuʻu.

Nuestro plan en ese momento era bajar hasta las Makapuʻu Tide Pools, unas piscinas de agua cristalina que se forman sobre rocas de lava, pero la marea estaba alta y no logramos verlas. Así que hicimos el Makapuʻu Point Lighthouse Trail y terminamos viendo el atardecer desde allí. Este lugar es famoso por ofrecer avistaje de ballenas jorobadas durante el invierno, con su pico entre enero y marzo.

Subir el Koko Head vale 100% la pena.

Día 5: Explorando el North Shore

Nuestro quinto día fue más relajado. Decidimos quedarnos en el norte y explorar la zona.

Primera parada: Laniakea Beach.

Teníamos esta playa conocida como ‘Playa Tortuga’ a 20 minutos caminando de la casa, así que aprovechamos para visitarla, y qué suerte tuvimos, nos conseguimos una tortuga marina enorme tomando el sol en la arena.

En Laniakea hay voluntarios que ayudan a protegerlas y a mantener una distancia respetuosa entre los animales y los visitantes. Ellos nos recomendaron mantenernos al menos a tres metros y nos dijeron que ir por la mañana daba buenas oportunidades de encontrarlas.

Después seguimos hacia Haleiwa y creo que aquí encontré la versión del North Shore que más me gustó.

Haleiwa tiene una vibra relajada, surfista y un poco hippie. Se siente mucho más local y menos turístico que Waikiki.

Dejamos el carro y pasamos horas caminando por la calle principal, entrando en tiendas de surf, boutiques y todos los localcitos que nos llamaban la atención. Compramos souvenirs, comimos açaí bowl, pan de queso y poke y, cuando llegamos al final de la zona comercial, simplemente nos devolvimos caminando a buscar el carro.

Antes de irnos, pasamos por Paalaa Kai Bakery a comprar malasadas (nos gustaron más que las de Leonard’s) y terminamos el día en Haleiwa Beach Park viendo el atardecer.

Se sentía tranquilo. Local. Sin apuro.

De cena comimos kalua pork y así cerramos probablemente el día más relajado de todo el viaje.

Este pueblito es súper encantador.

Día 6: Hanauma Bay y despedida

Nuestro vuelo salía a las 11 p.m., así que no estábamos dispuestos a desperdiciar el último día.

Nos fuimos temprano a Hanauma Bay. Nuestra reserva era a las 8 a.m. y llegar a esa hora nos funcionó perfecto.

Hanauma Bay es una reserva natural dentro de un antiguo cráter volcánico y uno de los lugares más conocidos de O‘ahu para hacer snorkel porque alberga más de 400 especies de peces, más tortugas marinas y corales.

Una de las cosas que más me gustó fue ver cuánto se preocupan por proteger el lugar. Antes de entrar, recibes información sobre conservación y sobre cómo comportarte dentro de la bahía: no tocar ni pararte sobre los corales y respetar la vida marina.

Y una vez entras al agua, entiendes por qué tanta protección importa. Había peces por todas partes. No tuvimos que nadar grandes distancias ni buscar demasiado. Bastaba con meterse al agua para empezar a encontrarlos de diferentes tamaños, formas y colores.

Comparado con el snorkel frente a la casa en el North Shore, esto era completamente distinto. Allá el entorno se sentía más salvaje; había menos peces y nadábamos dentro de una especie de piscina natural formada por las rocas. En Hanauma Bay todo parecía mucho más concentrado y accesible. Y creo que precisamente porque el lugar está tan protegido puedes disfrutarlo así. Para mí valió completamente la pena reservarlo.

Al terminar, nos fuimos a Heavenly Island para nuestra última comida hawaiana del viaje. Esta vez, yo pedí huevos benedictinos con kalua pork y salsa de lilikoi (maracuyá), mientras mi esposo pidió loco moco: arroz, carne de hamburguesa, huevo frito y gravy.

The Wish List Travel Tips

  • Nosotros reservamos Hanauma Bay a las 8 a.m. y llegar temprano nos funcionó muy bien. Encontramos buena visibilidad y menos gente. Abren de miércoles a domingo entre 6:45 am y 4 pm.

  • La entrada para visitantes no residentes requiere reservación. Los boletos se liberan a las 7 am (hora local) dos días antes de la fecha de tu visita y se agotan rapidísimo. Cuestan $25 por persona y $3 por estacionamiento. Puedes comprarlos en la página web oficial.

  • Si quieres hacer snorkel durante varios días del viaje, tener tu propio equipo resulta muy práctico. Si no tienes, puedes rentarlo ahí.

Si buscas dónde comer:

  • Heavenly Island

  • Moana Surfrider

  • Marugame Udon

  • 1938 Indochine

  • Tropical Tribe

  • Poke for the People

  • Konos

  • Maya’s Tapas & Wine

Si buscas dónde dormir:

  • Surfjack Hotel

  • Coconut Waikiki Hotel

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