5 cosas que debes saber antes de viajar a Hawái

Es bien sabido que Hawái no es un destino económico. Está muy lejos de casi cualquier lugar del mundo y llegar hasta allí requiere una inversión importante de tiempo, dinero y energía. Por eso, creo que vale la pena planificar el viaje con intención para disfrutarlo al máximo.

Si eres de los que, como yo, intenta aprovechar cada minuto cuando viaja, hay varias cosas que conviene entender antes de empezar a organizar el itinerario. Algunas las descubrí durante la planificación y otras terminaron teniendo mucho más impacto en nuestro viaje del que esperaba.

Estas son las 5 cosas que deberías saber antes de visitar Hawái.

1. Cambiar de isla toma más tiempo de lo que parece

Las aerolíneas Southwest y Hawaiian tienen vuelos diarios y con muchas opciones de horario

Antes de comenzar a planificar el viaje vi un documental que explicaba que Hawái no tiene una red de ferries que conecte las principales islas. Me pareció súper curioso porque, viendo el mapa, uno podría pensar que moverse entre ellas por mar sería lo más lógico.

En la práctica, si quieres combinar Oʻahu, Maui, Kauaʻi o Big Island en un mismo viaje, vas a tener que volar.

Y aunque los vuelos son cortos, cambiar de isla no lo es tanto. Nosotros teníamos tres traslados entre islas: Oʻahu–Maui, Maui–Big Island y Big Island–Oʻahu.

Todo funcionó bien y no tuvimos ningún problema con los aeropuertos, el equipaje o los carros de alquiler. Aun así, la logística termina consumiendo una parte importante del día. Hay que devolver el carro, llegar al aeropuerto con anticipación, pasar seguridad, volar, recoger equipaje y volver a alquilar otro carro al llegar.

Por eso, aunque en el mapa las islas parezcan estar unas al lado de las otras y el vuelo dure muy poco, yo no organizaría demasiados cambios de isla en un mismo viaje. Personalmente, creo que vale mucho más la pena quedarse varios días en cada una y tener tiempo de conocerla bien.

The Wish List Travel Tip

  • Cuando organices un cambio de isla, no cuentes únicamente la duración del vuelo. Nosotros perdíamos bastante más tiempo entre devolver el carro, llegar al aeropuerto, volar, recoger el equipaje y alquilar otro carro al aterrizar. Yo trataría ese día como un día de traslado y evitaría llenarlo de actividades.

2. Alquilar un carro no es negociable

A menos que tu plan sea quedarte exclusivamente en Honolulu, para mí alquilar un carro en Hawái no es negociable.

Si vas a pasar solamente unos días recorriendo Waikīkī y sus alrededores, probablemente sea mejor no hacerlo. Muchos hoteles cobran bastante por el parking y en esa zona trasladarse es más sencillo.

Pero en cuanto empiezas a recorrer el resto de las islas, la historia cambia.

Nosotros manejamos muchísimo y, sinceramente, no me imagino haber hecho este viaje dependiendo de Uber o transporte público. Muchos de los lugares que queríamos visitar estaban bastante alejados de la ciudad y probablemente habríamos gastado un dineral, además de perder muchísimo más tiempo moviéndonos.

Pero para mí la mayor ventaja de tener carro fue la libertad.

El Road to Hāna, por ejemplo, estuvo lleno de paradas espontáneas. Cada vez que veíamos algo que nos llamaba la atención, simplemente parábamos y nos bajábamos del carro.

Y esa flexibilidad nos sirvió más de una vez.

El día que visitamos Pearl Harbor terminamos mucho antes de lo esperado y decidimos aprovechar para recorrer la autopista H-3. Otro día, después de hacer Koko Head, todavía teníamos tiempo y terminamos visitando el Makapuʻu Lighthouse Trail.

Wish List Travel Tip

  • Si vas a recorrer varias zonas de una isla, yo reservaría el carro desde que empieces a organizar el viaje. Para nosotros no fue solamente una forma de llegar de un lugar a otro. Fue lo que nos permitió cambiar planes, añadir paradas espontáneas y aprovechar mejor los días.

3. Calcula las distancias en horas, no en kilómetros

Una de las cosas que más me llamó la atención mientras organizaba el viaje a Hawái fue lo engañoso que puede resultar mirar simplemente las distancias en el mapa.

Las islas parecen pequeñas, pero eso no significa que puedas cruzarlas rápidamente.

En Maui, por ejemplo, me sorprendió que para ir de Kahului a Lahaina, el mapa nos mandaba a bordear buena parte de la isla. Fue entonces cuando empecé a entender mejor cómo su geografía condiciona las carreteras: tienes volcanes y montañas ocupando buena parte del centro y, en muchos casos, las rutas terminan bordeando la costa en lugar de atravesar la isla.

Y eso cambia completamente la forma de organizar los días.

Nosotros normalmente agrupamos los lugares que queremos visitar según su ubicación, pero en Hawái fui todavía más consciente de hacerlo porque un lugar que parece relativamente cerca puede implicar muchísimo tiempo manejando.

Además, hay trayectos que terminan cansando más de lo que esperaba.

En Big Island también recuerdo el camino desde Volcano hasta el Visitor Center de Maunakea. A la ida estábamos bien, pero regresar de noche después de todo el día fuera y ya cansados hizo que el trayecto se sintiera muchísimo más largo.

Wish List Travel Tip

  • Cuando calcules los tiempos, revisa también cómo será el último trayecto del día. Una hora de carretera por la mañana no se siente igual que esa misma hora de noche, después de haber estado caminando y recorriendo la isla todo el día.

4. Organiza el viaje por zonas

Precisamente por esas distancias, una de las decisiones que mejor nos funcionó fue organizar el viaje por zonas y, cuando tenía sentido, dormir cerca de lo que queríamos visitar.

En Maui, por ejemplo, decidimos pasar una noche en Hāna.

Sabíamos que el Road to Hāna nos iba a tomar prácticamente todo el día porque queríamos parar cada vez que encontráramos algo interesante. Si además intentábamos regresar esa misma noche, probablemente habríamos terminado manejando buena parte de la ruta a oscuras y cansados.

Dormir en Hāna nos permitió hacer el recorrido con calma, sin sentir que teníamos que llegar a determinada hora para después manejar varias horas de regreso. Y al día siguiente pudimos conocer el Pipiwai Trail y la playa de arena negra.

Fue una de las mejores decisiones que tomamos en Maui.

En Big Island nosotros entramos y salimos por Hilo, pero si volviera y quisiera dividir el viaje entre ambos lados de la isla, probablemente haría algo diferente: entraría por Hilo, pasaría varios días recorriendo esa zona y el Parque Nacional de los Volcanes, después me movería hacia Kona y regresaría desde ese aeropuerto.

En Oʻahu también dividimos el hospedaje y pasamos varias noches en el North Shore.

Nos permitió conocer Haleʻiwa, pasar tiempo en la playa y bajar un poco las revoluciones después de Honolulu y Waikīkī. Además, hay muchos hikes en esa zona y puedes combinar los días con lugares como Waimea Valley y Toa Luau.

Wish List Travel Tip

  • Antes de reservar todos los hoteles, pon en el mapa los lugares que realmente quieres visitar. Si tienes varios concentrados en otra parte de la isla, cambiar de hospedaje una noche puede ser mucho más cómodo que hacer el mismo trayecto largo de ida y vuelta varios días.

5. La planificación es clave

Si hay algo que confirmé durante este viaje, es que Hawái recompensa muchísimo la planificación.

No porque tengas que llevar cada minuto del día programado. Pero hay ciertas experiencias que sí tienes que organizar antes para poder tener esa libertad después.

Nosotros conseguimos reservar todo lo que queríamos hacer, pero incluso planificando con bastante anticipación hubo ocasiones en las que tuvimos que adaptarnos a los horarios disponibles.

Nos pasó con Diamond Head y con el USS Arizona Memorial. Conseguimos entradas, pero no necesariamente para el horario que habríamos escogido primero.

Con el tour a Maunakea ocurrió algo parecido. Revisamos varias compañías y algunos de los tours que estábamos considerando ya estaban agotados.

Diamond Head, el amanecer en Haleakalā y el USS Arizona Memorial, por ejemplo, tienen sus propios sistemas de reservas y ventanas de disponibilidad. No asumas que todas funcionan igual: revisa siempre la página oficial cuando estés organizando el viaje.

Creo que no hay nada más frustrante que viajar miles de kilómetros, llegar al lugar que llevabas meses queriendo conocer y descubrir que no puedes entrar porque ya no quedan reservas.

Para mí, esa es precisamente la razón de planificar tanto antes de un viaje: resolver lo que puedo resolver desde casa para después tener más libertad cuando estoy allí.

Wish List Travel Tip

  • Yo empezaría la planificación haciendo una lista de las experiencias que tienen reserva o cupos limitados. Reserva esas primero y después construye los días alrededor de ellas.

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